El cuenco de arroz, cuento Zen

El cuenco de arroz, cuento Zen

«El poder de los cuentos», formación para educadores, docentes, psicólogos e instructores de mindfulness/yoga que quieren integrar a los cuentos en sus clases o en su práctica. Suscríbete al boletín de contarcuentos y recibe como regalo la guía «5 cuentos de...
Cuando tengo hambre… como, cuento Zen

Cuando tengo hambre… como, cuento Zen

«El poder de los cuentos», formación para educadores, docentes, psicólogos e instructores de mindfulness/yoga que quieren integrar a los cuentos en sus clases o en su práctica.   Cuando Bankei estaba enseñando en el templo de Trymon, un monje Shinshu, que creía...
Quién no trabaja, no come, cuento Zen

Quién no trabaja, no come, cuento Zen

«El poder de los cuentos», formación para educadores, docentes, psicólogos e instructores de mindfulness/yoga que quieren integrar a los cuentos en sus clases o en su práctica.   Cuento Zen, quién no trabaja no come   Hyakujo solía trabajar la tierra con sus...
Tarjeta de visita, cuento zen

Tarjeta de visita, cuento zen

«El poder de los cuentos», formación para educadores, docentes, psicólogos e instructores de mindfulness/yoga que quieren integrar a los cuentos en sus clases o en su práctica.   Cuento Zen, tarjeta de vista   Keichu, el gran maestro zen de la era Meiji, era...
Regalar la luna, cuento zen sobre las posesiones

Regalar la luna, cuento zen sobre las posesiones

«El poder de los cuentos», formación para educadores, docentes, psicólogos e instructores de mindfulness/yoga que quieren integrar a los cuentos en sus clases o en su práctica.   Un Maestro Zen con una forma muy simple de vivir, habitaba en un pequeña cabaña al...

Impaciencia, cuento Zen contado por Philip Kapleau

Un estudiante preguntó a un maestro de zen cuánto tiempo le llevaría iluminarse. El maestro respondió: – Unos quince años. – ¿Qué? – exclamó el estudiante – ¿Quince años? – Bueno, para tí llevaría unos veinticinco años. – ¡Qué en mi...

El jarrón, cuento Zen sobre el deseo y el desapego

Un general estaba en su casa, apreciando su colección de antigüedades, cuando de repente casi se le cae un precioso jarrón. – ¡Oh! ¡Qué susto! – exclamó, y luego pensó: – He dirigido millares de soldados, me he enfrentado a situaciones de vida o...